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sábado, 6 de septiembre de 2014

La lluvia



Hoy volverá la lluvia con su canto
a repicar sobre los cristales del alma,
tic, tact, tact. tact, tic…
llenando el espacio,
apurando al tiempo
y se escapan razones al olvido
que enmudece, se agita, lucha, muere
en medio del canto interminable del recuerdo.

Hoy los negros nubarrones del silencio
despiertan soles que no se dejan vencer
y para ello bañan con su luz
los rincones donde la soledad desafía la tormenta

Alma de terciopelo



Voy a acariciarte toda
desde los pies al cabello
dibujando con la fusta
despertando tus deseos,
ahora acaricio tus piernas
retardando el movimiento,
para dibujar tú cuerpo
dejando caer el cuero
sobre tus morenas carnes
ideadas para el beso
y también para el castigo
por ello a tus tersos senos
los atare con las cuerdas
hasta que parezcan cuernos
y al tomar entre mis labios
el  pezón estremecerlo
para que avise a tú cuerpo
como a la guerra yo vengo,
dispuesta a dártelo todo
a apresar cada recuerdo
a tocar con mano firme
los tambores como en tiempos,
de batalla son tocados
hasta reventar su cuero.
Y luego curar heridas
bebiendo en tus labios secos,
acariciando tus carnes
y a tus ojos ya sin velo
besarles como quién besa
un alma de terciopelo.

jueves, 4 de septiembre de 2014

El ultimo lamento



El ultimo lamento sale de una montaña
por una de sus tantas heridas
bajando lentamente sus laderas,
a su paso, las ramas,
algunas de ellas secas
son arrastradas sin piedad
y el río sigue su cauce
inmenso en su avalancha,
llenando cada desnivel,
enrareciendo el aire,
haciendo  imposible respirar,
escuchando el quejido
de las flores ausentes,
olfateando aromas marchitos.
El ultimo lamento
brotó de la montaña del corazón,
para calmar la pena.

Almohada



Has venido por el camino de la enredadera,
por el que caen las hojas
cuando llega el otoño a la esperanza.
He visto tu cabellera ondear al viento
mientras una sonrisa se dibujaba en el horizonte
bailando al compás de tu silueta,
he sentido tu aliento acariciar mi rostro
envuelto por la brisa
y mis brazos se precipitaron en tu busca
estrechando tu cuerpo,
mientras mis labios te cantaban mi amor,
mientras mi cuerpo se estremecía,
las lágrimas bañaron mis mejillas
en un beso salado, tibio
que al caer sobre tu cara me hizo despertar
abrazada a una almohada que aún conserva tu aroma.

domingo, 17 de agosto de 2014

Anda el verso



Anda mi verso buscando
una musa que lo envuelva,
que lo pasee por las calles
llenándolas de sorpresas,
que se quede en las pupilas
de todo el que pueda verla
sembrada como en paredes
se siembra la madreselva.

Pero pobre de mí verso,
ya no tiene la sorpresa
de encontrarse a cada hora
ante si tanta belleza
y anda que te anda el verso
recreando con tristeza
el brillo de aquellos ojos,
la sonrisa tan perfecta
y sus formas tan divinas
y su hermosa cabellera,
porque no existe en el mundo
nadie más que lo merezca.