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miércoles, 22 de octubre de 2014

No se por qué...



No sé por qué te escribo,
no sé por qué te sueño,
no sé por qué te vivo,
no sé por qué te muero,
no sé por qué la noche
puso en ti su reflejo
y entonaron mil cantos
las brisas del tormento
que nacen en el mar
pero arrasan el suelo.

No sé por qué lo dudo,
no sé por qué lo creo,
no sé por qué te sirvo
mi corazón sin miedos
aunque un día tras otro
el plato siga lleno.

No sé por qué vacilo
cuando escribo estos versos
y temo despertarme
cualquier día del sueño

martes, 21 de octubre de 2014

The end



Y yo, caminando sobre nubes
a punto de llover mi alma
cantaba su tormenta,
viaje a la explosión de la sangre,
a los ojos encharcados de felicidad,
a una eterna canción acariciando día y noche
el corazón y los labios
Y  llegar al final de la estación
sobre los rayos hiriendo el plácido amanecer
mientras el vendaval arrasaba la tierra prometida.
Un ruido seco, un suspiro en el aire..., silencio.

domingo, 19 de octubre de 2014

La lluvia



Hoy volverá la lluvia con su canto
a repicar sobre los cristales del alma,
tic, tact, tact. tact, tic…
llenando el espacio,
apurando al tiempo
y se escapan razones al olvido
que enmudece, se agita, lucha, muere
en medio del canto interminable del recuerdo.

Hoy los negros nubarrones del silencio
despiertan soles que no se dejan vencer
y para ello bañan con su luz
los rincones donde la soledad desafía la tormenta

Sí al amor


Si el amor se te acerca, si te toca 
si el amor se refugia entre tus manos, 
si el amor se despeña por las rocas, 
no le temas, el amor es humano.

Si el amor se te escapa en la mañana 
y a la noche sólo hay un lecho frío, 
no huyas de lo que hoy persigues, 
súmate a su albedrío.

Y es que el amor que me das, 
el que nos damos, 
se nos torna volcán allá en la cumbre 
o asemeja la escarcha junto al lago, 
más no lo apartes de tu entendimiento, 
que al pasar la borrasca que afrontamos, 
será más fuerte nuestro sentimiento.

sábado, 18 de octubre de 2014

The window



Nuestra ventana no tiene bisagras ni cerrojos,
sólo luz,
Nuestros encuentros no tienen un lugar establecido,
sólo el aire,
Nuestros besos no tienen el aroma de las pieles,
son sonidos,
Nuestro sexo, más allá de la carne necesita de horas,
sólo tiene segundos.
Nuestros abrazos breves desafían el tiempo y la distancia
quedándose la luz, el aire, los sonidos
eternizando momentos, mientras la ventana nos ilumina.