deseos,
buscaré los caminos olvidados,
los besos en la nuca,
los labios en la espalda,
las caricias de terciopelo ardiente,
suave, húmedo, voraz
recorriendo tu cuello, tu pecho,
tus senos
paseando por tus cimas y laderas,
sin olvidar rincones por húmedos y oscuros,
sin olvidar caricias insanas, lujuriosas,
insaciables como tu piel,
como tu sexo, como tus ganas.
Sin dejar que el amanecer
apague las luces de la concupiscencia.




