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martes, 16 de septiembre de 2014

No existe la palabra



Te amo pero no encuentro
la palabra justa
con la que conjugar
mis sueños y tu boca,
busco en mis recuerdos
y te hallo abrazada al arco iris,
tu cuerpo se aferra a sus colores
para que mi amor se vierta
y vuelvo a conjugar el verbo
sin encontrar una sola palabra
capaz de recoger mis sentimientos,
capaz de concentrar
la explosión de una estrella,
no existe el vocablo que te merezca,
la palabra precisa,
entonces, callo, te busco
y pienso
 ¿cómo puede llamarse
al estallido de un volcán?

Sin cuerdas ni trampas



Amar sin complejos
sin reservas,
sin cortarnos los sueños
sin mentiras,
sin manos llenas
de viejos dolores,
sin dolores del recuerdo,
sin recuerdos de pasiones
que se llevó el invierno,
sin inviernos secos
de amor.
Amar sin memorias
que no sean del mañana,
por mañanas de emociones
nuevas.
Sin cuerdas ni trampas.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Versos viajeros

Hoy no estaré amor,  hoy no estaremos
mi poesía y yo hemos partido
a rescatar los versos del olvido
a visitar los sueños que no vemos.
A vivir aventuras que no esperan,
a esperar aventuras que no vivo,
a liberar el corazón cautivo
a cautivar un alma sí me deja.
Hoy no estaré amor y sí estuviera
andaría de versos tus caminos
por conseguir  que mi alma no muriera,
para morir de amor en un suspiro.

Cansadas

Luces tenues que iluminan tu silueta,
mi silueta,
el cansancio de una tarde
de una pasión sin final,
de deseos
ocultos
visibles
amables
rebeldes
esos que hay que mostrarles el camino,
camino transitado,
un beso en la sien, otro en el cuello
y tu respiración…, mi respiración.

La luz se hace más tenue,
la noche, nos regala una estrella,
el calor vuelve a flor de piel
y nos sorprenden las primeras luces
para anunciarnos
que fuimos atrapadas por la noche.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Llueve

El agua acaricia las plantas del patio
y va resbalando sobre mi alma despacio,
ya mi corazón se ha mojado en llanto
de la soledad y hasta del quebranto,
porque llueve fuerte sobre mis dos brazos
y sobre mi espalda, hasta por mis manos.
Llueve porque ahora me han abandonado,
los lirios, las rosas, claveles y nardos,
todas esas flores que encuentro en tus labios.
Llueve porque el beso, se quedó en el acto
y hasta la caricia de tus ojos claros
me cierra sus puertas, se me ha escapado.
Llueve porque duele, llueve porque amo,
llueve porque todo lo siento alejado,
al llegar la noche, cuando haya escampado,
lloverán mis lágrimas, tú te habrás marchado.

jueves, 11 de septiembre de 2014

La promesa



Dios me dijo que vendrías,
bien me advirtió tu llegada,
con corona de laureles
y claveles en el alma.
¿Y yo pregunto? ¡Dios mío!
¿Por qué desatas mis ansias?
Si a pesar de la corona,
los claveles, su llegada,
no quiere tocar al fondo
de esta, mi alma enlutada,
perdiéndose entre las nubes,
de horas desperdiciadas,
renunciando a los placeres
del amor y sus bonanzas,
dejándome su corona
puesta allí, sobre mi llaga.
Dios me dijo que vendrías,
mas no cuando te marchabas
y hoy de nuevo le pregunto
¿Cuándo me traerás su alma?
Quiero me lo traigas todo
y si no, no me des nada.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Canción Antigua

Cuando los años pasen
tal vez no estés conmigo
y te recuerde entones
desde mi soledad,
pero tendrás presente
que siempre te he querido
y como te he amado
nadie lo hará jamás.

Y si al llegar la noche,
se me acerca una estrella,
veré en su luz tus ojos,
tu amor en su fulgor,
el sol de la mañana
parecerá tu pelo
y me volveré loca
llorando por tu amor.

¿Y si muero? ¡Qué pena!
Dirán los que se quedan,
sin embargo no saben
cuanta felicidad,
será esa mi bonanza,
la paz, en mi condena,
viajaré por el mundo,
te amaré más y más.

Te amaré muy de cerca
me enredaré en tu pelo,
beberé de tus labios,
dormiré junto a ti,
espíritu viajero,
luz en noche de sombra,
cuerpo que se desliza,
sin hacerse sentir.

Si no muero la angustia,
me hará entonces su presa,
pensaré a cada instante,
en lo que fue tu amor,
me apagaré en silencio,
luciérnaga viajera,
volaré triste y sola
llevando mi dolor.

Ojala que los años
no pasen por mi vida
que tú nunca te escapes,
que me dejes tu amor.
Ojala que esta lágrima
mañana esté perdida,
cuando dejes tú frente,
junto a  mi corazón.

Buesa nuestro complice.

“Amor, a cualquier hora, cuando toca a una puerta,
la toca desde adentro, porque ya estaba abierta.
Y hay un amor valiente y hay un amor cobarde
pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde.”
Y el amor que es valiente y se sube a la cumbre
busca y busca las fuerza, siempre enciende la lumbre,
se enfrenta a los gigantes que ensombrecen las noches,
a sus miedos ocultos, a dudas o reproches.

Pero el amor cobarde se esconde en los rincones
más profundos del alma y entona sus canciones,
que le ahogan la pena o le cubren del viento
que guardan muy oculto todo su sentimiento.

Y a pesar de los miedos y a pesar de las fuerzas
el amor sigue vivo porque ya abrió las puertas
y ni un poder oculto, ni concilios mal sanos
matarán al amor que crece entre las manos,
manos que le acarician y le cuidan con celo
que lo mantienen vivo en noches de desvelo,
las mismas que una tarde se darán con firmeza
o las que puedan darse sin dejar la tibieza.
Porque uno más es valiente y el otro más cobarde
“pero, de cualquier modo, ninguno llega tarde”.